En Rankinia hay una regla que no se negocia: cada ranking cita su fuente, y cada dato curioso también.
Cuando terminas una partida y el juego te cuenta que la densidad de Saturno es tan baja que flotaría en agua, esa frase no salió de la nada: viene de la NASA, y la referencia está ahí mismo, en la pantalla de resultados.
Un juego de conocimiento sin fuentes es solo un juego de opiniones. Nosotros preferimos el camino largo: cada lote de rankings se construye verificando los datos contra referencias públicas — organismos oficiales, publicaciones científicas, registros históricos — y anotando la fecha de actualización de los datos.
Los datos cambian: las poblaciones crecen, los récords se baten. Si un ranking quedó desactualizado, repórtalo desde la app y nuestro equipo lo revisa con la fuente en mano.